Super Bowl 2026: Los sí y no de la publicidad de hoy
El Super Bowl no solo es uno de los eventos deportivos más grandes del mundo, sino también uno de los mayores espectáculos publicitarios del año con marcas pagando hasta 10 millones de usd por 30 segundos de tiempo en pantalla, con campañas diseñadas para captar la atención de una audiencia global de cientos de millones de personas .
Pero el Super Bowl 2026 marcó un punto de inflexión. No solo porque el show de medio tiempo fue encabezado por Bad Bunny, el primer artista latino en hacerlo casi completamente en español, sino porque eso significó una transmisión global más multicultural que nunca que obligó a las marcas a pensar en bilingüismo, contexto cultural y claridad de mensaje.
Más allá del partido en sí, los ads que brillaron y los que fallaron nos cuentan mucho sobre hacia dónde se dirige la publicidad hoy.
Lo mejor: campañas que conectaron de verdad
1. Emociones universales: Lay’s y la nostalgia del legado
Lay’s apostó por una narrativa emocional simple y reconocible. No intentaron explicar demasiado ni demostrar innovación forzada. Funcionaron porque conectaron desde una narrativa humana universal: tradición, legado y familia.
Aprendizaje: la emoción sigue siendo un atajo poderoso hacia la recordación de marca, incluso (o especialmente) en eventos masivos.
2. Cultura sin apropiación: e.l.f. y su take en el humor latino
El spot de e.l.f. Cosmetics, con referencias claras al lenguaje de las telenovelas latinoamericanas, funcionó porque no tradujo el mensaje: lo contextualizó. Entendió que la audiencia global también es culturalmente diversa y que el humor funciona mejor cuando parte de referencias compartidas.
Aprendizaje: la multiculturalidad no es un “detalle creativo”, es una decisión estratégica.
3. Innovación con propósito
Este año, muchas marcas enfrentaron un desafío extra: más de 75% de los consumidores están preocupados por la desinformación generada por IA, y una parte significativa se siente incómoda con anuncios creados por esta tecnología.
En ese contexto, el ad de Oakley fue un éxito al no posicionar la IA como protagonista, sino como un ayudante al servicio del usuario. El mensaje implícito fue: no compras tecnología, obtienes un resultado que mejora tu vida. Esta sutileza reduce la resistencia del público y evita sentirse “hostigado” por un uso forzado de IA.
Aprendizaje: la audiencia valora la inteligencia artificial cuando es una herramienta al servicio de sus objetivos, no cuando se siente forzada como un truco tecnológico.
Lo peor: spots que no lograron contar su mensaje
1. El comercial era de… que?: Liquid I.V.
Casos como Liquid I.V. fallaron por una razón clave: el mensaje no era claro. El anuncio buscó aprovechar un formato musical y visual irreverente, con inodoros que cantan, pero el resultado fue confuso y no dejaba claro qué ofrecía la marca ni por qué era relevante.
Error común: confundir entretenimiento con comunicación efectiva.
2. Estilo sin propuesta de valor: Coinbase
El comercial de Coinbase intentó apoyarse en nostalgia musical con una canción conocida, pero así como Liquid I.V., no fue capaz de comunicar qué hace la plataforma ni por qué debería importarle al público. Muchos espectadores reportaron que estos spots solo causaron confusión o desinterés porque el mensaje se perdió entre efectos o humor demasiado abstracto.
Error común: asumir que el público “ya sabe” qué hace la marca y olvidar que el entretenimiento no sustituye a la claridad de mensaje.
¿Qué nos enseñan estos comerciales sobre el marketing actual?
El Super Bowl siempre ha sido un laboratorio de tendencias publicitarias pero este año nos deja una lección clave. en un mundo donde los anuncios compiten no sólo entre sí, sino con miles de estímulos digitales, la claridad estratégica se ha vuelto tan importante como la creatividad.
Las marcas que ganaron entendieron tres cosas:
La atención se gana con emoción, no con complejidad.
La cultura no se traduce, se interpreta.
La innovación debe tener sentido, no solo verse bien.
La audiencia global de hoy —más diversa y exigente— premia las campañas que hablan en su idioma, no sólo literal, sino emocional y narrativo.